Cuando las personas cometemos un acto de negligencia no somos juzgadas por el hecho en sí, sino por las consecuencias. Esto se produce por la forma en que las emociones evalúan la casualidad o la suerte. Veamos de qué se trata.
Haz que tu voto de izquierdas cuente de verdad! En las circunscripciones pequeñas y medianas de España, la división del voto progresista provoca que...