Instalaza ha reclamado al Ejecutivo una compensación de 40 millones en concepto de daño emergente y lucro cesante después de que España decidiera prohibir las bombas de racimo. La empresa era el único fabricante español que quedaba de este tipo de munición, con sus MAT-120, utilizados por las tropas de Gadafi.
La sentencia pionera contra Sareb abre la puerta a la eliminación de las cláusulas abusivas de los más de 10.000 contratos del banco malo. La sección...
El mismo error que cometió en su primer mandato, sólo que peor. La razón por la que perdió ante Biden fue permitir que la inflación aumentara. Ahora...