Para muchas personas y empresas esta es la pregunta definitiva. La que tratan de resolver de mil formas diferentes, creando estrategias dispares y cambiando la esencia de un camino tranquilo por un laberinto de dólares y fantasmas. Aunque esta no es la pregunta correcta, si somos pragmáticos o nos carcome la avaricia, tarde o temprano tendremos que formularla. Sin ninguna duda, hay gente que nunca se hace esta pregunta y prefiere la sencilla y hippie: ¿Qué me apasiona y me hace vibrar en la vida?, si la responden de forma...