Ayer, en México, se difundió un vídeo infiltrado de una granja de usuarios falsos de Twitter manipulando los trending topics durante el debate presidencial. Este material bastó para desatar una discusión acalorada sobre la utilización de acarreados como recurso de la “estrategia digital” (?) de los partidos políticos. De inmediato, salieron los gritos de condena, las expresiones de asombro y los vítores de los medios que, tras la revelación, se jactaban de haber descubierto el hilo negro. Esta mala práctica no es ni novedosa ni endémica. Me parece poco atinado...
El sorprendente anuncio electoral de Pedro Sánchez, al convocar elecciones para el próximo mes de noviembre, ha cogido a la izquierda alternativa con...
Silvia (nombre ficticio), una mujer de Valladolid embarazada de cinco meses, no solo ha tenido que enfrentarse al diagnóstico médico de una gestación...