Yo nací en 1986. Fue un año con muchos sucesos, pero ninguno tan trascendental para la humanidad como el accidente de la planta nuclear de Chernóbil. Cuando explotó el reactor nuclear, yo apenas había cumplido dos meses de vida. Es decir, formo parte de la generación que, si bien aprendió sobre el desastre en los libros de historia, le tocó crecer en un mundo que aprendía de los errores (y horrores) de la energía nuclear. Tenemos la misma suerte -en el sentido menos afortunado de la palabra- que quienes nacieron...
El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha puesto cifras al plan fiscal de Vox y ha lanzado un interrogante a la formación de Santiago Abascal: cómo...