Si bien desde siempre el ser humano ha aplicado la selección artificial de las semillas en los cultivos (usando las semillas de plantas robustas), en los últimos años hemos asistido a una transformación del sector de la agricultura mediante la modificación genética de plantas como la soja, el maíz, el algodón o la cebada para obtener plantas mucho más resistentes y que ofrezcan mejores cosechas. Además de la tradicional selección artificial y la complejidad de un laboratorio genético, la exploración espacial también ha sido testigo de experimentos relacionados con la...