Seguramente, dentro de nuestro círculo de amigos, conocidos o compañeros de trabajo, conozcamos a alguien que utiliza la misma contraseña para todos los servicios en los que está registrado, mantiene un mismo patrón que se repite o utiliza alguna palabra demasiado obvia (como el nombre de su perro). El usuario es, realmente, la última línea de defensa que evita que alguien con no muy buenas intenciones intente suplantarle en Facebook, Twitter o LinkedIn. Precisamente, en LinkedIn, una de las redes sociales profesionales más conocidas, están pasando un día algo complicado...
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Los estudiantes señalaron que quieren llamar la atención sobre los gastos desorbitados que supone alquilar un alojamiento para estudiantes, reclamar...