A finales del año 2010, Facebook desplegó en Estados Unidos una funcionalidad que, aunque a priori podía parecer cómoda, se convirtió en algo que incomodó bastante a los usuarios: el reconocimiento facial. Esta funcionalidad permitía reconocer los rostros que aparecían en las fotos y etiquetar a nuestros amigos de manera automática, algo que podía ahorrarnos tiempo pero que inquietaba bastante porque, además de amasar gran cantidad de información sobre los usuarios, Facebook podía reconocerlos y señalarlos en una foto. El panorama se complicó cuando en el verano del año pasado,...
Un neonazi de 29 años ha sido condenado a 20 años de cárcel por dirigir una red internacional dedicada a la explotación sexual infantil, la tortura y...
En la Escuela Politécnica de Zúrich tienen las imágenes aéreas que hizo Walter Mittelholzer, aviador, fotógrafo y fundador de Swissair, de Barcelona...