En el mes de febrero os hablamos por primera vez del caso de la productora de pornografía Hard Drive Productions. La compañía se dedicaba (como muchos titulares de derechos de autor) a demandar a supuestos infractores después de rastrear las IPs vinculadas a la transferencia de las descargas de sus películas. La productora pedía a los proveedores los nombres de los abonados detrás de cada IP para luego mandarles una carta con multa o paso por juicio. Bien, varios meses después, el pleito en California obtiene un fallo del juez...