A mi gusto los días mundiales de “x” o “y” son un poco cómicos e innecesarios. Pero algunos de ellos además están completamente fuera de lugar, tal y como es el caso del día mundial de hoy: el de la propiedad intelectual. Es difícil entender sí lo que celebran es su antigüedad, su inutilidad, su colapso, su fracaso o su ilegitimidad. En fin, hay días para todos. Pero mientras unos juran y perjuran que hay que proteger la propiedad intelectual por medio de más vigilancia y control desmedido — a...
La emoción ya no parece completa sin testigos, al carajo lo genuino. Y, además, compite. Si tú lloraste, yo lloré a gritos. Si saliste conmovido, yo...