Puede que tengamos suerte y volvamos a ver a Gillian Anderson en la piel de Dana Scully en la tercera entrega de The X-Files pero mientras esa esperada película no se materializa tendremos que conformarnos con las apariciones de la actriz en otro tipo de proyectos. En los últimos tiempos ha sido difícil reconocer a la actriz pues sus elecciones interpretativas la convertían en personajes muy alejados del papel que le reportó fama internacional; en The Crimson Petal and the White se transformó en una meretriz decimonónica; en Moby Dick...