Copiar es el principio y el fin de la sociedad en la que vivimos. El alfa y la omega, el sumo bien o el sumo mal, según el punto de vista en turno. Y es que mientras algunos denigran, castigan e incluso criminalizan el acto naturalísimo de copiar, otros, por su parte, llevan este concepto al límite. Tal es el caso de un par de hackers, que con una impresora 3D, una cortadora láser y un cuidadoso proceso de investigación lograron reproducir llaves para abrir esposas de alta seguridad. Esto...
El fotógrafo Federico Veronesi presenció una escena desgarradora mientras seguía a una manada de elefantes que avanzaba penosamente por el lecho seco...
La Policía Nacional ha procedido a la detención de los dos propietarios de un negocio de estética de Ciudad Real como presuntos autores de un delito...
Los ataques de drones ucranianos contra centros de datos de Yandex, el gigante tecnológico que gestiona el mayor motor de búsqueda ruso, han generado...