Películas como la trilogía del Señor de los Anillos de Peter Jackson o Avatar de James Cameron han utilizado complejos sistemas de captura de movimientos reales para “dar vida” a personajes digitales y dotarlos de movimientos lo más fieles posible a los de una persona de carne y hueso. Sistemas como el Kinect de Microsoft han permitido capturar movimientos a un coste más que razonable (y de hecho es la base de más de un sistema) pero, por norma general, este tipo de sistemas suelen ser complejos y nada asequibles....
En una amplia nota sobre las elecciones del 29 de noviembre enviada a los inversores, los analistas de Barclays advierten de que un Gobierno de PP y...