Uno de los detalles más significativos de los coches que poseen las autoescuelas, y que se usan para la enseñanza práctica a aquéllos que aspiran a obtener el permiso de conducir, es que cuentan con los pedales duplicados, es decir, que tanto el conductor como el copiloto poseen un acelerador, un freno y un embrague. Esta redundancia en los controles tiene todo el sentido del mundo porque permite al profesor reaccionar en caso que el alumno no pueda controlar el vehículo o no reaccione rápidamente ante un imprevisto; una vez...
El fotógrafo Federico Veronesi presenció una escena desgarradora mientras seguía a una manada de elefantes que avanzaba penosamente por el lecho seco...
La Policía Nacional ha procedido a la detención de los dos propietarios de un negocio de estética de Ciudad Real como presuntos autores de un delito...
Los ataques de drones ucranianos contra centros de datos de Yandex, el gigante tecnológico que gestiona el mayor motor de búsqueda ruso, han generado...