Esto es precisamente lo que han conseguido un grupo de investigadores del MIT. La manipulación de los genes de la bacteria denominada Ralstonia Eutropha para conseguir crear isobutanol, un tipo de alcohol que puede mezclarse o sustituir a la gasolina. Christopher Brigham, autor principal de la investigación, explica algunas de las características de lo logrado en laboratorio: Cuando la bacteria deja de crecer utiliza toda su energía para fabricar compuestos complejos de carbono. En su estado natural, cuando su fuente de nutrientes esenciales se encuentra restringida y detecta limitación de...
Washington confía en que la economía iraní se derrumbe primero y Teherán confía en que lo hagan antes los mercados y los votantes estadounidenses. Si...
RJ Mitte, actor que alcanzó reconocimiento internacional por interpretar a Walter White Jr. en ‘Breaking Bad’, murió este lunes 12 de octubre de 2026...