La tecnología avanza tanto y tan deprisa, que pronto podríamos tener tarjetas de crédito inteligentes, alimentadas por minúsculas baterías orgánicas. NEC ha estado trabajando en un proyecto llamado ORB (Organic Radical Battery) durante algún tiempo, y hoy a presentado su última evolución. ORB es una tecnología que permite desarrollar baterías flexibles cuyo grosor se mide en fracciones de milímetro, diseñadas para ser instaladas sobre tarjetas con circuitos integrados, como las que habitualmente vemos en tarjetas de crédito, prepago telefónico, bonos transporte, y una infinidad de variantes similares, cuyo grosor ronda...