Así lo atestigua el último avance llevado acabo por un grupo de investigadores de los Países Bajos. Su trabajo con fotografías de personas y la utilización de MRI han llegado a identificar los principales factores genéticos que contribuyen a la apariencia facial. Un trabajo que podría hacer que los investigadores y forenses sean capaces de reconstruir con una mancha de sangre en la escena del crimen a posibles sospechosos. Tal y como cuentan, en el futuro es muy posible que los retrato-robots o los testigos oculares pasen a mejor vida....