La semana pasada, un Comité del Congreso de Estados Unidos publicó sus conclusiones sobre la investigación abierta a ZTE y Huawei para valorar el grado de dependencia que tienen ambas compañías de Telecomunicaciones con el gobierno de China y la posibilidad de que ambas incluyan puertas traseras o sistemas que sean utilizados por el gobierno chino para espiar las comunicaciones de Estados Unidos. La historia podía parecer sacada de una novela de espías pero, al final, la comisión recomendó vetar los productos de estos fabricantes en aplicaciones gubernamentales. Apenas una...