En 2005, cuando Christopher Nolan aceptó el reto de dirigir Batman Begins, había muy poco que perder. El héroe venía de ser caricaturizado por la mano de Joel Schumacher, DC Comics carecía de credibilidad en el cine y Nolan era una promesa como director, apoyado por la magistral Memento (2000) pero empañado por la floja Insomnia (2002). Batman Begins fue un voto de confianza, un salto al vacío por parte de DC. Con un trabajo serio, Nolan consiguió ganarse el respeto de los fanáticos y demostró que se podía hacer...
Si por algo es conocido Eduardo Inda es por su controvertida relación con la verdad. Por eso, cuando se trata de disfrazarla, conviene escucharle muy...