Vivimos en un entorno que está rodeado de dispositivos electrónicos: nuestros coches, los semáforos, smartphones, computadoras, ascensores y un largo etcétera de dispositivos electrónicos digitales compuestos por infinidad de transistores. Desde el desarrollo del primer transistor, el tamaño de éstos ha disminuido enormemente gracias a la mejora continua de los procesos de fabricación; sin embargo, tanto la industria tecnológica como la “chatarra electrónica” siempre han planteado un problema para la protección del medio ambiente. Precisamente, pensando en dar una solución a este problema, un equipo de investigadores de la Universidad...