El 24 de mayo, el movimiento #YoSoy132 convocó a su primera marcha multitudinaria, la cual tuvo como punto de partida la Estela de Luz. Este monumento, un auténtico icono del derroche y la corrupción, sirvió como espacio de reunión para una manifestación histórica. En algún momento, uno de los asistentes lanzó globos con pintura roja hacia la Estela, manchándola simbólicamente de sangre. La respuesta de los miembros del contingente fue cercar el monumento y limpiar la tintura. Ese acto fue percibido (y celebrado) como una muestra de civilidad sin precedentes...
¿Qué haría Vox si llega al Gobierno el 29 de noviembre? Te lo cuento en plata: sin bandos, solo lo que dicen ellos y lo que han votado. Diez puntos,...