Si ya es difícil entrar en una universidad de la Ivy League, imagínate pagarla. Durante su época de estudiante, Allan Kornfeld se encontraba en una situación intermedia: podía seguir estudiando en Yale, pero no tenía dinero para costearse el alquiler. Lo solucionó con un poco de ingenio (y mucha falta de vergüenza).Read more...
La emoción ya no parece completa sin testigos, al carajo lo genuino. Y, además, compite. Si tú lloraste, yo lloré a gritos. Si saliste conmovido, yo...