Dentro de diez años el marketing será completamente distinto a como lo conocemos hoy, y ganarán aquellos que hayan apostado e invertido en sus clientes. Para aquellas marcas que no quieran quedarse al margen, la elección es clara: necesitan establecer lazos más cercanos con los consumidores, quienes pueden informar, idear e influir enormemente en el desarrollo de la marca y ahí el social media juega un papel determinante.